Vuelve a su cauce la economía en la industria pesquera mexicana con la recertificación del camarón, señala Humberto Becerra Batista.
“Se abre de nuevo una ventana de oportunidad para el desarrollo de la pesca en nuestro país, tras el trabajo conjunto de autoridades y la industria pesquera”, dice.
Al conocer la información de que México logró la recertificación del camarón por parte de las autoridades norteamericanas, el presidente de la Cámara Nacional de las Industrias Pesquera y Acuícola (CANAINPESCA), Humberto Becerra Batista, reconoció el trabajo del gobierno federal llevado a cabo por el Secretario de Agricultura y Desarrollo Rural, Víctor Villalobos Arámbula y la Secretaria de Economía, Tatiana Clouthier junto con el embajador de México en Estados Unidos, Esteban Moctezuma y el Comisionado Nacional de Acuacultura y Pesca (CONAPESCA), Octavio Almada Palafox, y señaló que vuelve a abrirse una ventana de oportunidad para el desarrollo de la pesca en nuestro país.
El embargo al camarón mexicano, impuesto por autoridades de Estados Unidos, el 30 de abril de 2021 al publicarse en el Registro Federal de aquel país (suspensión de la certificación de exportación) generó –según el Senado de la República- pérdidas por 200 millones de dólares y afectó a más de 30 mil productores, por la imposibilidad de exportar camarón de red de arrastre durante más de cinco meses.
Al precisar que la decisión de recertificar el camarón es de justicia porque el sector pesquero está trabajando bien, Humberto Becerra estableció que “tenemos la obligación ética y moral de respetar a nuestros mares con un aprovechamiento cuidadoso y sustentable, porque no sólo nos brinda alimentos saludables, sino también empleos, ingresos y divisas para la supervivencia y el desarrollo de miles de personas y familias que hacen de la pesca su vida productiva”.
Indicó que después del anuncio de la NOAA sobre la suspensión de la certificación por parte de autoridades estadounidenses y que interrumpió las exportaciones de camarón a ese país, en estos meses recientes las autoridades gubernamentales y toda la industria pesquera han trabajado juntos para lograr la recertificación del camarón de altamar; y en ese sentido, citando a Helen Keller apuntó: “Solos podemos hacer poco, juntos podemos hacer mucho”.
Dijo que la Conapesca y la Canainpesca llevaron a cabo una estrecha colaboración y trabajo en conjunto, tocando puertas y celebrando reuniones para recuperar la Comparabilidad con Estados Unidos y la Certificación de Camarón de Altamar, lo que hoy es ya un hecho.
Agregó que “la industria pesquera trabaja con responsabilidad Social no sólo para cumplir las expectativas de la sociedad, sino ante el escrutinio de nuestra propia conciencia ante los nuevos paradigmas de cambio climático global y conservación de los ecosistemas, por lo que es imperativo y que todos asumamos los compromisos que nos tocan”.
No hay espacio para fallar ante la exigencia social de ordenar las actividades productivas que de alguna manera atentan contra el medio ambiente; sobre todo ante el debate y la necesidad de alimentar a millones de seres humanos, en donde se ha demostrado que la proteína del pescado tiene una huella baja de carbono, frente a lo que contamina la producción de otros alimentos.
Tenemos que seguir cumpliendo la Comparabilidad con EEUU
El Presidente de la Canainpesca, en entrevista sobre el anuncio de que México logró la recertificación del camarón, declaró que –“tenemos que cumplir y seguir cumpliendo la Comparabilidad con Estados Unidos y los programas de capacitación tienen que ser año con año para los que tejen redes, para que pongan bien los excluidores, de tortugas para que no haya detalles de que no armaron bien, o no amarraron bien”.
Detalló que el programa consiste en que EEUU revisa un programa de cuidado a las tortugas, que consiste en que todas las embarcaciones que capturan camarón con un arte de pesca de arrastre, deben de tener un dispositivo salvador de tortugas, el cual lleva ciertas características; es una parrilla armada que se teje con ciertas redes, y debe tener una tapa de red que no está sujeta y al entrar en la red la tortuga, se desliza a través de ese dispositivo –que puede ser de aluminio o acero inoxidable- con la finalidad de que escape y salga por esa red que está en la tapa que mencionaba y que es tan eficaz que EEUU lo ha establecido y año con año verifica que las embarcaciones estén empleando correctamente esos dispositivos excluidores.
“Cuando vinieron y revisaron, en 2019 y 2020, le hicieron una llamada de atención a la autoridad pesquera, que en ese tiempo estaba otro responsable de la Conapesca, el Comisionado anterior, y no informaron ni a la industria ni a nadie de esas observaciones
que hizo el gobierno norteamericano en esos años citados, para haber tomado medidas correctivas a través de programas de sensibilización, y los resultados fueron que, cuando ya vieron que no se atendían esas recomendaciones, implementaron un embargo, a raíz de que ellos disponen que lo que estamos haciendo nosotros no es comparable con las leyes y normativas que se están aplicando en Estados Unidos. Yo no le llamo embargo, sino una descertificación”.
“Ya nos demostró el gobierno de Estados Unidos que no es su intención prohibir que nosotros exportemos recursos de la pesca, sino que cumplamos, y yo estoy de acuerdo en ello. Tenemos que cumplir y seguir cumpliendo y estos programas tienen que ser año con año, de capacitación a los que tejen redes, para que pongan bien los excluidores de tortugas, para que no haya detalles de que no armaron bien, no amarraron bien, esos son los detalles que observaron, y no que la gente no esté utilizando excluidores, sino que en el armado hubo fallas técnicas que incidieron en que había mal uso de los mismos, concluyó.