El sello azul de la Marine Stewardship Council (MSC), generalmente es utilizado para el mercado internacional, pero hoy ya existen artículos etiquetados en el país, a fin que los consumidores conozcan los productos que son capturados en forma sustentable y con respeto al medio ambiente.
Cuando vamos de compras podemos ver una serie de conservas de productos del mar, pero muchas veces desconocemos su procedencia y cómo las empresas realizan la captura de estos recursos. Para ello, hoy existe el sello azul del estándar internacional del Marine Stewardship Council (MSC), el que acredita que los recursos capturados son sustentables y las empresas son responsables con el medio ambiente, uno de ellos es el jurel chileno.
Si bien, este sello es muy utilizado en los empaques de jurel que se exportan, hoy ya se pueden encontrar en supermercados diversos productos de este superalimento –por tener los más altos índices de omega 3–, extraído en Chile en formato conserva y congelado, que significa que el jurel chileno cuenta con una población saludable, hay un bajo impacto de la pesca nacional en el ecosistema y manifiesta que la pesquería está bien gestionada.
Héctor Bacigalupo, Gerente General de la Sociedad Nacional de Pesca, principal gremio pesquero del país, manifestó que “actualmente el jurel chileno es la pesquería certificada más grande de Latinoamérica, además, la semana pasada aprobó su primer examen anual, considerando que el certificado se obtiene por 5 años, pero cada año los auditores internacionales realizan un control para verificar que se estén cumpliendo las condiciones exigidas.
Además, Bacigalupo destaca que “es muy importante que las familias chilenas puedan acceder a un producto económico, nutritivo, saludable, pero también que sepan que se extrae en forma sostenible”. También, agregó que “existe una tendencia creciente en la cantidad de jureles en el Océano Pacífico en los últimos años, los que quiere decir que el recurso se reproduce en forma adecuada, con volúmenes de capturas sostenibles y con mejores prácticas y cuidados implementados, que son respaldados con esta certificación del MSC”.
“Este ha sido un trabajo de varios años y en conjunto con autoridades e instituciones pesqueras nacionales, para comprometerse a desarrollar una actividad que brinde seguridad alimentaria mediante una pesca con futuro, y uno de esos aspectos es avanzar en las certificaciones, que fijan las condiciones para alcanzar la sustentabilidad, así como un riguroso sistema de monitoreo y control de cumplimiento de las condiciones. De hecho, las pesquerías industriales de camarón nailon, langostino amarillo y colorado de las zonas centro norte y centro sur del país, el Krill de la zona antártica y la Merluza Austral también cuentan con certificación del Marine Stewardship Council (MSC)”, explicó Bacigalupo.
Actualmente las empresas que certificaron sus procesos de extracción del jurel bajo el Marine Stewardship Council son: Orizon, Camanchaca, Foodcorp, Landes, Alimar y Blumar.